sábado, 21 de abril de 2007

Ando Volando Bajo.




Siento una obligación moral por postear acerca de Pedro Infante en su quincuagésimo aniversario luctuoso. Originalmente iba a ser un post común y corriente acerca de una evidencia innegable: Pedro Infante es quizá el gran consolidador de la identidad en México. Sin embargo, esto derivó en algo demasiado extenso que voy a dejar de lado aquí en el blog para hacerlo más formalmente.



Como conmemoración cibernética dejo de todos modos un post de blog común. Les paso la lista (in)completa de las canciones de su amplísimo repertorio que me hacen quedarme anegado en llanto (de verdad. Sobre todo la primera):

-No Volveré.
-¿Qué Te Ha Dado Esa Mujer?
-La Barca De Oro.
-Fallaste Corazón.
-Mi Cariñito.
-Ando Volando Bajo.



As: ¡Ay Jalisco No Te Rajes! - Vicente Fernández.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.



Descanse En Paz.

jueves, 19 de abril de 2007

Pluma.



Aloca, pluma, tu líquido vientre.

Estrecha las luces y las sombras en tu deslizar.

Busca la sangre y vuélvela negra.

Vuelve al metal, húmedo todavía, en campo de vida.

Estrecha las luces y las sombras en tu deslizar.

Las sombras de tu tinta encima de la luz.

El cordero es tatuado por su propia tintura: el lobo de metal la saca.

La luz del papel es un fondo simple para todo.

Puedo suponer que mi mano te mueve, siendo que eres tú la causa de bondades y angustias.

¿Cuántos poetas no habrán sido mordidos por tus fauces férreas?

¿Cuántos poetas no habrán querido zafarse (como el cordero) y han terminado con tu diente bífido todavía más hundido?

Aloca, Pluma, tu líquido vientre.

Mientras... que la vida siga.

Déjate de falsas modestias: eres la causa y fin de todo hombre.

Eres el inicio de la historia.

Antes de ti no se sabe.

Te precede el viento, pero su trazo es insensible y paciente.

Tú, en cambio, te retuerces deliciosa. Caprichosa, desparramas tus entrañas; te retuerces, resbalas, fluyes, ordenas y reproduces las cosas que existen y existirán con más rapidez y destreza que tu antecesor.

Busca la sangre y vuélvela negra.

La viscosidad del arte has aprehendido.

Tu razgo entraña cosas que yo, en mi humilde postura de aprendiz, no puedo comprender ni aprender de ti.

Te precede el viento, pero su trazo es insensible y paciente.

Tú tienes la impacienca de la tierra, que has transformado sin mesura: tal como ella quiere.

Tú tienes las vísceras que manaban por la madre que me dio a luz.

¿Qué madre te parió a ti? ¿qué luz te dio?

¿Qué oscuros caminos te mueven?

¿Qué sombras te habitan? ¿Qué luces?

Tú los habitas a todos los caminos, las luces y las sombras pero...

¿Qué diente bífido te mordió a ti? ¿Te has zafado de alguno?

¿Has muerto por algún poeta?

¿Vives?

Despanzúrrate.

As: La Lobo Blindada - Valentín Elizalde.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

viernes, 13 de abril de 2007

Lamento.





¡Quién sabe qué angustias le habrán arrancado su voz al poeta!

¡Quién sabe qué visión extraplanetaria le habrá sustraido la pluma de su mano!

¡Quién sabe qué mujer le habrá inutilizado el asombro!

¡Quién sabe qué pasión le habrá arrebatado todas las demás al cansado poeta de los viajes y caminos!

¡Quién sabe qué canto sirénico le habrá hecho sucumbir a la sordera!

¡Quién sabe qué alientos hediondos le quitaron la brillantez a su tinta!

¡Quién sabe qué odioso elíxir enfermó del poeta sus argumentos: siempre sanos de razón!

¡Quién sabe qué puñal le enfermó la conciencia al poeta!

El poeta abandonó la calle oscura, el adoquín... ahora habita rodeado de luces, bien iluminado; como para que sea bien visible su desgracia; como para que, aunque siéndolo, jamás sepamos qué fue lo que lo orilló a prostituir su palabra, su canto místico, su amplia envergadura de ave migratoria, su anchura (inevitable también, pero sincera) inabarcable por los que antes eran.

La foto retrata a Borges y no sé de quién es.

As: Just Like Heaven - The Cure.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

jueves, 12 de abril de 2007

Palabra.

Los que cultivan la palabra son, no sé si afortunadamente, los más humanos de entre todos los hombres. El arte del pensamiento expresado en el canto sempiterno de la tinta y el papel; de la canción y los oyentes; de la poesía y el poeta... es elarte mágico y esencial de la naturaleza elevado a material para construcción de la vida humana.

Las palabras que vibra una guitarra al pulso de ciertas manos (que bien la pudieron haber fabricado, bien no) que la vigorizan con maestría son las mismas palabras que ha venidorepitiendo el cosmos desde sus inicios; son ecos que la palabra retoma como suyos y los grita por la garganta flexible de un trazo o de un sonido.

El desgaste diario y necesario ha hecho que a fuerza de costumbre dejemos de admirar lo milagrosa qu es la palabra. Se dce que la ente es la más poderosa que se conoce. Eso se dice. Yo digo que la mente no es nada sin su lenguaje: sin la palabra no hay humanidad.

Representar las cosas que permean los sentidos, clasificarlas, signarlas... son necesiades exclusivas del Hombre. La cognición acarrea inferentemente al asombro, y el asombro tiene al orden como (d)efecto último.

"I Woke Up Ths Morning..." ("Me Desperté Esta Mañana..." es el inicio clásico para incontables piezas bluseras. Y no es coincidencia: la maravilla extraña de abrr los ojos remembra por un segundo a la extrañeza primaria de nuestros ancestros. La "otredad" se revela entonces imponente, omnipresxente. Lo otro es lo exterior al cuerpo: dime tú ¿cuántas "otredades" te rodean ahora mismoaparte de estas palabras que, aunque las podrías adoptar como propias y comparten los mismos códigos gráficos y gramáticos esenciales, nunca dejarán de haber sido vomitadas por nervios, carnes y tintas que no te pertenecen?

El beneficio de la "otredad" es pues, origen de la necesidad clasificatoria y nomenclatoria endémca del ser humano. Ya se ha dicho que estas dos necesidades son el origen del lenguaje y la palabra Luego, el que ejercita la palaabra, ya sea al despertar matutino y breve hacia la "otredad" y el asomro mágico; ya sea en un best seller, una guitarra, un rezo, una lectura multitudinaria, babeano tinta sobre una libreta o martillando acordes electrónicos e un teclado de computadora... está ejercitano también al-el ser humano en su dimensión inicial, final, más sofisticada. más primitiva, exquisita, profunda y más.... perdón por tanto adjetivo.

La foto no sé de quién sea.

As: Payada Con Fundamento - José Curbelo y Roberto Aryala.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

lunes, 9 de abril de 2007

Sucedido.


"[...]Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. /
Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos
[...]"
Pablo Neruda.


Sucedió que, al principio, casi ni la conoció. La conoció conforme fueron pasando las peores cosas. Al principio la conoció de oídas, luego de palabra, luego de voz, luego de ojos, cabello (ríspido al tacto y suave a la mente), labios, besos, etc.

Sucedió después que le conoció el llanto vivo. Conocía ella el suyo desdeantes pero las lágrimas de ella, que parecían anantiales rodates, corroieron sus entendimientos presupuestos.

Sucedió más adelante el vino y el hastío; el capricho y la locura de avalancha por parte de ambos: el hartazgo cotidiano de la visita obligada y el descubrimiento (ése sí, unilateral) de los néctares alcohólicos terminaron por matar lo antes sucedido.

Sucedió a final que buscó un pretexto inmediato para que dejara de sucederle ella. El pretexto, aparte de inmediato, resultó ser inevitablemente obvio: otra mujer.

Pero jamás volvió a suceder tanto como lo sucedido.
No sé quién sea él o la de la foto ni quién la haya tomado pero el que me conozca bien va a saber, deduciendo por el contenido, por qué la puse.

As: Te Amaré Y Después - Silvio Rodríguez.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.