domingo, 27 de enero de 2008

La Caguama.





La Música se expande e inflama los espacios contagiados por el vacío de la melancolía. La creación de otro par es capaz de conectar contigo y va y viene haciendo cortes transversales en tus sesos hasta dejarlo hecho ricos jamones de cuerdas, vientos o percusiones. Tus sentidos se convierten en una selva tropical inundada de caguamas con caparazón que te tomas arrancándoles la cabeza con el mismo amor con el que le arrancarías la falda a una mujer. Te la bebes disfrutando cada sorbo como si la noche de tu vida fuera a llegar después de la última nota de nectar de tortuga que se desvanece en tu paladar.

As: A Foggy Day - Louis Armstrong & Ella Fitzgerald.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

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