sábado, 5 de abril de 2008

Un Día En La Reata.

Escuchando Strawberry Fields Forever recordé mi vida hace ocho años, cuando conocí a los Beatles. Me hizo recordar que The Beatles son la mejor banda que ha existido, que el género humano puede llegar a ser algo sinceramente...agradable después de todo, que la vida sin música es una de mis ideas más claras de lo que sería el infierno si existiera, que una sucesión de sonidos y silencios precisos puede hacer que la la piel se sienta como un estuche para la revolución universal, que hay cosas (como Hey Jude) que SÍ me pueden hacer llorar de alegría: es el mismo sentimiento que siento cuando leo un poema de verdad: es una alegría triste, como melancólica, opresiva. La extensa coda de Hey Jude, los toques hindúes de Strawberry Fields, la poesía surrealista de I Am The Walrus, el riff mordaz de Revolution, la voz desgarrada de John Lennon en Twist And Shout, el riff intachable de Day Tripper, el riff energético de Sgt. Peppers (que fue lo primero que escuché de los Beatles jamás... y que cambió mi vida -en serio-), A Day In The Life (no hace falta especificar nada sobre esa obra maestra... salvo recalcar que no hace falta especificar nada sobre esa obra maestra) y no sigo porque la lista sería interminable... son manifiestos absolutos de lo que una mente puede llegar a hacer BIEN.


Resumiendo: tanta palabrería era sólo para decir que The Beatles es una de las poquísimas cosas que me hacen estar feliz de ser humano, sacar lágrimas y recuperar la esperanza de que la vida puede ser algo mucho menos asqueroso, espantoso y odioso de lo que parece. Fin.

As: A Day In The Life - The Beatles.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

PD: Esperen (sí, les hablo a ustedes, dos o tres despistados que leen este blog) varios posts más sobre los Beatles y sus implicaciones trascendentales en mi existencia. Tanto así que hasta creo una etiqueta nueva.

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