sábado, 26 de julio de 2008

La Hueva.

Soy un huevón de profesión y calidad certificada. Me da flojera casi, casi todo. Las actividades que más disfruto son las que implican mayor nivel de pasividad (ver películas, escuchar música, leer, emborracharme, etc...). Entre menos me esfuerce mejor. Hay días, sobre todo en vacaciones, en los que ni siquiera me preocupo por salir de casa. Ya estando en clases, procuro hacer la menor cantidad de "tareas" posible. Me conformo con poner atención en clase (más pasividad) y responder exámenes. Aparentemente no sólo el conocimiento itself cuenta en el sistema educativo mexicano así que, aparte de eso, promedian cada mamada...

1)Los "apuntes".
Revisar las libretas debería ser calificado como violación grave a los derechos humanos por la ONU. ¿Qué mierdas tiene que ver mi desempeño escolar con la forma en la que lleve mi libreta? ¿Qué le importa al profresor? Hay incluso los que exigen formato (moda que yo no conocí hasta que entré a la secundaria, en el nefasto Instituto Leonés): márgenes, colores del forro, COLORES DE TINTA, TAMAÑOS DE LETRA... *suspiro*. Y si uno no los cumple, a la vergueis.

2)Los requisitos de examen final que no sean tener la calificación suficiente para presentarlo.
¿Qué tiene de malo no haber ido a la función de beneficiencia para los niños cancerosos que ofreció el ballet de los niños virtuosos del cáucaso? ¿Influye en mi desarrollo intelectual, personal o espiritual? ¿Qué tiene de malo no haber entregado ese trabajo-tabique cuya única consecuencia debería ser afectar la calificación de ese parcial-tabique en el que fue encargado? No lo sé.

3)Cuando se juntan los requisitos y las libretas.
Ya ni recuerdo cuántas veces me fui a extraordinario en la preparatoria gracias a esta belleza, a este elemento creativo que de seguro le agenció un premio internacional de pedagogía al poseedor de la innombrable e increíble inteligencia a la que se le ocurrió esta GRAN MAMADA. Al parecer la moda desaparece en la universidad pero... uno nunca sabe.

Sentencia lapidaria: a los que cometen faltas de ortografía deberían prohibirles estudiar, de entrada; no sólo no presentar exámenes finales. Pero a los pobres güeyes que sólo somos huevones... bueh ¿Qué tiene de malo ser huevón? No lo sé.

Complete Unknowns.

Mi hi5.

Atte: Juan Ramón Velázquez Mora.

5 comentarios:

Karmen dijo...

Que bonita imagen del título de tu blog... la neta ni lei el post... QUE BONITA IMAGEN!

Karmen dijo...

Que bonita imagen del título de tu blog... la neta ni lei el post... QUE BONITA IMAGEN!

Murciégala dijo...

Madre mía.. y yo que pensé que aqui la cosa estaba mal... :S Pero cuánta estupidez junta!!!! Es que ni se me pasa por la cabeza que aquí para aprobar tengas que hacer esas cosas!! Es totalmente ilógico O_o

KoWaDoNgA dijo...

jajaja eso describiria casi completamente mi historial academico, oye gracias por tu comentario y por cierto ¿donde estudias comunicacion? es que yo soy recien egresada por eso el meticheo, bueno ahi nos leemos.

Anónimo dijo...

Creo que no es desconocido para cualquier mexicano que el sistema sea un verdadera pendejada, reflejo de todas las pendejadas que se cometen en el país.
He discutido esos temas con maestro y resulta que según ellos es "la mejor forma" de acercarse a la evaluación real del aprovechamiento, lo cuál se me sigue haciendo pendejo.
Recordemos también que la escuela, la educación (al menos en este país), no es más que una institución menospreciada, como muchas instituciones que por si solas no cumplen con los requisitos que la élite que domina impone (como la salud, hasta la misma familia).

Y sí, no es por tirar mierda a México sólo por tirar, bien dicen que las instituciones son el reflejo de la cultura.

Gracias a Dios, o a los pinches jesuitas... no sé, o quizá al diseño, pero en mi carrera, no sé si en mi universidad todo eso ya no se practique, aún así, las pendejadas abundan.

Ruy Emanuel Muñoz Sánchez