lunes, 21 de diciembre de 2009

Landmarks.


Tooooodos odiamos esta fuente, es fea, pero nunca he logrado entender por qué a tooooodos les gusta tanto fotografiarla.

Había quedado con el infeliz de Alejandro para ir al centro, comprar una película, ir a la casa y verla. Habíamos quedado a las 19:00 en la plaza de Cervantes.

Esa plaza nunca me había servido de punto de reunión con nadie aunque la práctica totalidad de las veces que voy al centro termino ahí. No servía como punto de encuentro porque hay otros más céntricos y universales: el quiosco (que era el punto de encuentro antiguo) y la fuente de los leones. Ambos están "cerrados".

Suena raro que dos espacios públicos característicos de la ciudad estén cerrados, pero así es. Creo que ambas construcciones estaban demasiado infectadas con graffiti (del tipo "La 50° de la tarde =R=; putos los de la mañana... o sea como baño de hombres en la primaria) y chicles (del tipo "fui chicle y ahora soy una piedra metamórfica) como para ser medianamente visitables. La fuente aparte estaba llena de sarro y mil quinientas otras porquerías infecciosas. Y pensar que alguna vez se me cayó ahí el sombrero y otra de plano me di un baño en ella por rescatar una botella de agua... en fin: ambos están cercados con plástico y tablas. El quiosco itself ya estaba cercado desde hace ya bastante por remodelación, pero incluso cuando ésta terminó, el quiosco siguió prohibido para los leoneses. Ahora no es sólo el quiosco, sino todo lo que lo circunda: las bancas, jardineras y fuentes de cantera.

A falta de las landmarks de encuentro y considerando que verse en el asta bandera es exclusivo de emos (el quiosco es para darquetos y la fuente para todo mundo), nos decantamos por la plaza de Cervantes, que es un punto reconocible y tiene la ventaja de estar cerca, no como el arco de la calzada.

Atte: Juan Ramón.

PD: ya abrieron el quiosco. En la fuente no me he fijado.

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