sábado, 9 de enero de 2010

El dos mil nueve no fue, para mí, un año tan lento y sufrido en lo sentimental como el dos mil ocho. Fue un año que sentí pasar muy rápido. Aparte de las pequeñas tragedias cotidianas que son inevitables, en lo único que me fue realmente MAL fue en el ámbito académico. El año que acaba de pasar debe ser en el que peor me fue de los 17 que tengo yendo a lugares que no sean mi casa para que me eduquen. Ahora mismo no sé con toda certeza si podré entrar al siguiente (último) semestre de la carrera.

1 comentario:

El Compañero. dijo...
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