lunes, 29 de marzo de 2010

Vengo a Villahermosa desde antes de tener uso de razón y hasta la fecha me sigue encantando venir.  Junto con Guanajuato, es mi ciudad favorita.  Extrañamente este fin de semana estuve dos días en Guanajuato e inmediatamente me vine a Villahermosa.

Escribo esto desde Tabasco y aunque no lo hiciera no podría ilustrarles el post porque todas las fotos que tenía de aquí (escaneadas) se fueron con la formateada y mi amado Windows XP.  Los que nunca han venido: confórmense con saber que es muy bonito.  Una de las sensaciones que más me gustan de viajar es cuando despierto a las seis de la mañana y veo, a través de la ventana empañada del camión, el verde inconfundible de este estado.  Siempre que vengo pasan cosas buenas.  La última vez que estuve aquí, por ejemplo (en febrero del año pasado), conocí por gtalk y mails a Puellae

Les cuento que es la primera vez que viajo tan lejos solo (ni siquiera el viaje Monterrey-León es tan largo).  Al principio tenía nervios pero ñe, todo salió como esperaba.  Salí de la casa a la hora marcada, llegué a la central de León a la hora marcada (del viernes hasta hoy he visitado centrales camioneras siete veces), llegué a México a la hora marcada, salí a la hora marcada... todo bien.  Lo único que me jodió fue que mi compañero en el viaje largo (de México a Villahermosa) era un obeso mórbido de botas blancas y cara de bulldog.  Del tipo que va a los bailes de Intocable y cosas así.  Debido a esto tuve que replegarme en mi asiento y el aire acondicionado estuvo congelándome el brazo y la cara durante 11 horas más o menos.  De hecho creo que estoy a punto de contraer una buena gripa.

Mientras no se me ocurra otra cosa qué postear, seguiré contando cómo me la paso en este viaje.

As: Lola - The Kinks.

Atte: Juan Ramón.

También me encuentran aquí.  Mis redes sociales están en la columna lateral.

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