miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Por qué me gusta Lady Gaga? (Cuestión De Gustos).

 Cuando todavía no se pintaba el pelo güero.

Este post está inspirado por dos personas que me hicieron la misma observación.  La primera fue una amiga que se hartó de que me estuviera quejando de todo y diciendo "qué idiotez" cada medio minuto.  Le colmé la paciencia hasta que casi gritando me dijo "Bueno, tú que dices que todo es una idiotez y una pendejada... no puedo entender cómo te puede gustar algo tan idiota como Lady Gaga".  La segunda fue Elizabeth el día siguiente de lo que narro aquí.  Crudo y con un calor insoportable empezamos a hablar sobre el absurdo de la existencia y el sentido de la vida (en serio).  Dentro de la conversación se colaron los temas de la estética, el arte y la semiótica.  Me sentía culpable hablando de eso en un camión a las dos de la tarde pero las circunstancias adversas eran TAN extremas que relajé mi moral y no me importó.  En eso estábamos cuando me dijo algo más o menos así: "no entiendo cómo, si piensas de verdad todo eso, te pueden gustar cosas como Lady Gaga".

Es una discusión interminable que he tenido en igualmente interminables ocasiones y circunstancias.  La última vez estaba metido con pantalones y playera en una alberca discutiendo con unas compañeras sobre por qué era mejor la música de Strauss que la de La Arrolladora Banda El Limón.  Terminaron gritándome de cosas.

Mi visión hacia esto ha cambiado muchísimo de unos años para acá.  Recuerdo, por ejemplo, una vez en que se propuso el tema de discusión en el viejo foro (el actual es éste). Yo dije que el creer que existen tantos gustos y criterios como personas era una falacia; que había cánones universales (recuerdo haber utilizado esa expresión exacta) que definían rigurosamente qué estaba bien y qué estaba mal en cuanto a la estética.  Hoy ya no pienso así.

Creo que hay valores universales éticos y culturales que debemos atesorar como los más grandes alcances de la civilización humana y que no están sujetos a ninguna clase de relatividad:  la igualdad de géneros, el respeto a la dignidad humana, el pensamiento racional frente al mágico/religioso, etc...  Todas esas cosas que hoy se dan más o menos por sentadas han sido producto de una ardua labor a lo largo de muchos siglos y no podemos desecharlas apoyándonos en el relativismo cultural "postmoderno"; no nada más porque en ciertas culturasesté bien visto que los hombres violen a sus esposas sin ser castigados quiere decir que eso esté bien allá, ni aquí, ni en ningún lado, por muy "sus costumbres" que sean.  Sin embargo, creo también que los valores estéticos SÍ están sujetos al relativismo, siempre que no se afecten los derechos de terceros.

El arte es producto de una combinación de circunstancias del tipo más variado: época, sensibilidad, intención, evolución histórica, género, vanguardia... la enumeración sería interminable.  Un producto cultural es tan complejo como la sociedad dentro de la que es producida y las intenciones de su creador.  El objeto artístico es uno de los productos más extremos de la condición humana: somos arrojados a un mundo aparentemente caótico y absurdo al que dotamos de uno u otro sentido.  Tomar elementos del entorno, transformarlos y darles una intención simbólica, expresiva, es inherente al hecho de ser hombres.  Este acto se da acorde a las circunstancias, colectivas y personales, en las que se realiza.  Dadas estas premisas, ¿cómo establecer valores estéticos universales?. ¿Cánones?

Para tener gustos propios hay que elaborar criterios y éstos dependen de las circunstancias personales y colectivas.  Considero que es exactamente ahí donde radica el problema de los "cánones estéticos".  Cada uno de nosotros elaboramos los rigores con los que aceptamos o desechamos todo en el mundo, no sólo el arte, dependiendo de una cantidad astronómica de factores.

Pensemos por ejemplo en alguien  que vive en alguna comunidad alejada de la civilización moderna.  No creo que podamos llegar con un poema de T.S. Eliot y esperar que remueva el mismo resorte intelectual o emocional que le mueve a un especialista de Oxford.  La diferencia de entornos termina por imponerse.  Podemos llegar, en cambio, con cualquier otra cosa a la que el sujeto en cuestión esté habituado (una botella de Coca-Cola y una bolsa de Sabritas, que esos llegan a todos lados) y seguramente le encontrará más sabor.  Igual, aunque se viva aislado del mundo, si el sujeto tuviera un contacto nutrido con la información, los conocimientos que le hicieran comprender otras sensibilidades distintas a las que normalmente tendría acceso en unas circunstancias tan desfavorables, sus horizontes de sentido podrían ampliarse tanto como desee.

El derecho al conocimiento es elemental para desarrollar un gusto más amplio del que nos pudiera imponer la ignorancia.  Entre más conozcamos, de mejor manera podremos conducirnos en el mundo.  Todos los seres humanos tenemos el potencial para desarrollarnos de la manera que mejor nos convenga.  Estamos hechos (es un decir) así, para eso.  Por lo mismo, considero que no hay conocimiento "bueno" o conocimiento "malo"; tanto como no hay gustos buenos o malos.  Entre más se conozca es mejor.  Siempre.  Entre más amplios sean los criterios del gusto, mejor también. La diferencia (para volver al tema de los criterios) entre un individuo y otro es el uso que les demos y cómo los obtuvimos.  Cada quien se propone razones propias.

A mí, por ejemplo, los Beatles me gustan por razones muy distintas por las que gustan Los Tigres del Norte aunque sea capaz de disfrutarlos a ambos.  Tampoco me gusta Lady Gaga por las mismas razones por las que disfruto una sinfonía de Beethoven pero también soy capaz de disfrutarlos a los dos.  Incluso conozco gente a la que no le gusta Beethoven (ejem, ejem GENTE).  Prefiero un millón de veces escuchar cualquier canción de Chava Flores que una de Nirvana, dos millones de veces una de José Alfredo que una de Oasis y  cinco millones de veces una de Bronco que cualquiera de Bunbury.  Todos esos ejemplos en distintas dosis y matices: podría pasarme un día entero escuchando a Louis Armstrong sin quejarme pero no aguanto más de unas pocas hora de Banda o Norteño a todo volumen.  ¿Qué más?: cuestión de gustos.

Si es que siguen leyendo y para terminar esta perorata que no tenía intención de serlo: Lady Gaga me gusta porque tiene estilo y no se toma demasiado en serio.  El estilo es algo que les hace falta a muchos de los artistas industriales-mainstream (o de cualquier otro tipo, pero L. Gaga encaja con facilidad en esa etiqueta) que hoy en día podríamos intercambiar como estampitas repetidas.  Me gusta porque su música es pegajosa, con ganchos atractivos aunque estén basados en el puro ritmo bailable.  Me gusta porque canta bien, cosa que se agradece en los aciagos tiempos de Britney Spears y Katy Perry.  No canta "bien" como cantaría una gritona Cristina Aguilera (quien ahora imita a Lady Gaga, por cierto), no, sino de una forma personal y bien ejecutada.  Está respaldada por pares que la ayudan a desarrollar sus conceptos de diseño, elaboradamente chocantes.  ¡Es la intención! Puede que sea "idiota" como lo calificó mi amiga pero ella y los que la acompañan están conscientes de eso, de la vacuidad del pop industrial, y no andan por el mundo dándoselas de poetasartistasmuyacá o algo así.  ¡Ah! Y está bien buena (ya estoy hasta la madre de que me digan "PeRo zke tne Pit0" así que absténganse.  Gracias).  O quizá nomás me gusta porque soy contreras, como dice mi mamá.


As: Live With Me - The Rolling Stones.

Atte: Juan Ramón-

4 comentarios:

pIXIE dijo...

Jajajaja me encanta que admitas que te gusta Lady Gaga, y te amo por el razonamiento de que las cosas nos gustan no porque sean "nuestro estilo" sino porque si, nos gustan por algo diferente.

Gaga es un pop bien hecho, tan bien hecho que te guste o no, siempre estás hablando de ella, qué más puede pedir la niña? jajaja

Aunque no me gustan los looks que se ha sacado ultimamente, recuerdo cuando la vi en Lovegame y dije "No manches quisiera estar igual de buena que ella!!" y con Telephone pfff, ahí si parece hombre...

Bueno, who cares!!

jaja Saluditos!!

Puella dijo...

Diré lo que siempre digo: no se deben confundir valores con gustos.

Los valores simplemente están ahí y se muestran y son discutibles y todo eso... pero los gustos no.

Así, yo puedo decir: la música de Lady Gaga es absurda, pegajosa, bailable y chocante, esos son los valores que le atribuyo, y puedo mostrar por qué se los atribuyo y evidentemente también se me puede discutir esa atribución con argumentos contrarios... pero dotar a esos valores de moralidad creo que es lo que está fuera de lugar en una discusión sobre estética... por ejemplo; decir "la música de Lady Gaga es absurda, luego, es mala música", es algo que carece de validez... porque ¿qué es mala música? ¿para quién o qué? ¿mala como la que sale del infierno y tiene cuernos y le pega a las viejitas?

Un argumento así se sostiene sobre las mismas bases que la idea de que leer a Darwin te hará viajar directo al infierno cuando te mueras.

Sin embargo, sí creo que es válido decir: "La música de Lady Gaga es absurda, y por eso no me gusta"... o utilizando un adjetivo más "amable": "La música de Lady Gaga es bailable, y por eso no me gusta"... o "La música de Lady Gaga es pegajosa y por eso no me gusta". Del mismo modo alguien más dirá: "La música de Lady Gaga es absurda, bailable y/o pegajosa y por eso me gusta" (como en tu caso).

Y aunque trato de evitarlo no puedo: tengo que hablar en mi defensa. A mí no me gusta la música de Beethoven (Y me niego a creer que soy la única persona en el mundo con ese issue)... pero es muy distinto decir que no me gusta a decir que no la respeto y que no la valoro, que no pienso que es toda grandilocuente/majestuosa... porque creo que lo es. Simplemente es decir que no me siento "a gusto" cuando la escucho, por lo tanto, la evito. Ha de haber algo de Ludovico de por medio xD.

Y supongo que la gente te cuestiona eso de Lady Gaga porque sienten que tú cuestionas sus gustos personales cuando tal vez simplemente estás enunciando valores sobre los mismos (o eso quiero pensar ¬¬)... y todo se reduce al mismo problema: los prejuicios de lo que es bueno o malo y la creencia de la gente de que cuando critican algo que les gusta los están criticando a ellos.

El Compañero. dijo...

Ave María Purísima (sin pecado concebida).

Atte: Juan Ramón.

Lola ^^ dijo...

jajajajajaja ia no voy a echar otro rosario jeje asi que solo dire que a mi tmb me gusta Lady Gaga, precisamente por eso, sabe que es pop, se siente super Diva, y no quiere pasar por otra cosa que no es. es mega producida i se la cree. tan tan.