sábado, 24 de julio de 2010

Digresiones ininteligibles (y medio en serio, medio no) sobre el azar.

 "[...] el azar teje sus mallas con las hebras más diversas." Julio Cortázar.

El azar no es sólo una característica más del mundo que impide que lo tengamos seguramente aferrado a las manos; un elemento más del caos o un siervo de la entropía.  No es una fuerza externa, un fantasma que lo domina todo: el azar es también producto de potencias y voluntades humanas.  Nada de esas mamadas motivacionales para señora menopáusica (o adolescente manipulable) de "el universo entero conspira", etc.  No.  Por lo menos en lo que se refiere a la infinitamente compleja red de las relaciones entre los hombres, el azar responde a deseos, potencias y acciones instalados en lo más hondo de lo humano.  No es una consciencia superior o "cósmica" (como si el cosmos tuviera consciencia de sí mismo o hubiera un creador detrás de él) que de repente tiene ganas de abrir resquicios luminosos entre el cemento gris de las ciudades.  Somos nosotros mismos, todos, como suma incomprensible de voluntades, los que provocamos esas grietas afortunadas.  Y aunque por sí mismas no tengan sentido y nosotros seamos los que se lo damos, nunca hay que permitir que nos dejen de asombrar hasta el grado de recordar otra vez, con mucho gusto, que el mundo (y cada quién) es (somos) inaccesible (s).

As: Lady Stardust - David Bowie.

Atte: Juan Ramón.

5 comentarios:

El jero dijo...

ta chido weyyy, porque no es así en la escuela putete????
Chida la azotades pero si hay tiempo y espacio, es porque hay un fin y un principio, algo que "alguien" diseño.
Que hay un dios detras de dios de polvo y...
As: ajedrez - Jorge Luis Borges
http://musasdea20.blogspot.com/2010/06/la-esfera-de-pascal.html

El Compañero. dijo...

Así no dice, güey, es "¿Qué dios detrás de dios la trama empieza..." etc. Y es precisamente una de los argumentos del ateísmo. La creencia en un diseño es una mera ilusión: si creemos que todo esto fue diseñado, entonces el diseñador igual, etcétera... Así Aristóteles llegó a la famosa teoría del "motor inmóvil" que después retomó Tomás de Aquino. El error es creer que esa teoría aristotélica es aplicable para la idea de Dios tal como se concibió en los siglos posteriores. El "dios", el "motor inmóvil" de Aristóteles era, esencialmente, un Dios ateo.

Borges era agnóstico, ya lo dije en un comentario anterior.

No soy así en la escuela porque no siento que sea el lugar adecuado para azotarse así, y menos entre los pendejines que la pueblan ¿no cree? Apenas cuando Ud. y yo nos ponemos a discutir sobre la tercera vía ja, ja, ja

Atte: Juan Ramón.

Carlos Grogan dijo...

En el ambiente económico, al azar se le conoce como "externalidades". A mi me gusta decirle "Cómo echarle la culpa a alguien que no sea yo, de todo lo que pasa".

El Compañero. dijo...

No es tanto así. No es como el inconsciente freudiano o Dios. Es más o menos lo que intenté decir, aunque parezca que me retracto un poco al final. Es difícil de explicar, por definición ¿no?

Atte: Juan Ramón.

Kareve dijo...

"Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo, sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial del objeto caído. Lo peor es que nada puede contenerme cuando algo se me cae al suelo, ni tampoco vale que lo levante otro porque el maleficio obraría igual. He pasado muchas veces por loco a causa de esto y la verdad es que estoy loco cuando lo hago, cuando me precipito a juntar un lápiz o un trocito de papel que se me han ido de la mano, como la noche del terrón de azúcar en el restaurante de la Rue Scribe". Cortázar... :)