viernes, 4 de marzo de 2011

La raíz secreta.

Casi nunca pongo citas en este blog porque no es mi intención repetir a los otros para compensar el trabajo de pensar y escribir algo por cuenta propia.  La diferencia es que ahora acabo de leer un párrafo que me deslumbró.  Se trata de una revelación que ya no voy a poder desconocer; una que, al fin, procede de algo que siento como EL espíritu.  Se trata de la última cosa que dice Borges en la última página del último segmento (acerca del tiempo) de "J.L. Borges-Osvaldo Ferrari. Reencuentro.  Diálogos inéditos" editado por Señales en 1999.

«Es que quizá seamos eternos.  Todo es posible.  Hay algo en nosotros que está más allá de las vicisitudes de nuestras historias.  Y eso uno lo siente cuando a uno le ha ocurrido algo terrible; a mí me ha pasado, por ejemplo, bueno, una mujer me ha dejado, y yo me he sentido normalmente desesperado.  Y luego he pensado: qué puede importarme lo que le sucedió a un escritor sudamericano, llamado Jorge Luis Borges, durante el siglo XX.  Es decir, hay algo en mí, algo en mí eterno, que es ajeno a mis circunstancias, a mi nombre, y a mis aventuras o desventuras.  Creo que eso lo hemos sentido todos, ¿no?, y creo que es un sentimiento verdadero: el de una raíz secreta, que uno lleva, y que está más allá de los hechos sucesivos del vivir.»

1 comentario:

Kareve dijo...

¿Ves? ya puse que sí esta interesante. Y sí.