viernes, 27 de marzo de 2015

La Semana de los Sesos.

Palpé cerebros de ratón una sola vez, hace años, en la "semana del cerebro" que organiza la Universidad de Guanajuato Con Mayúsculas.  Recordé la experiencia y me dieron ganas de repetirla justo cuando se estaba organizando la "semana del cerebro" de este año.  Convoqué a mi enorme audiencia en Twitter y Facebook para ver si alguien quería acompañarme y no hubo respuesta.

Bueno, sí la hubo.  Quedé con alguien para ir a ver cerebros diminutos a cierta hora, pero tuve que esperar demasiado a que llegara. Así ya no alcancé a tentar el cerebro de nadie, aunque sí tuve compañía.  Lo que hicimos fue entrar a una conferencia sobre la relación entre el cerebro y la vista, en donde se nos dijo que la manera en que percibimos nuestra realidad es sólo una construcción neuronal; que la realidad-en-sí era inaccesible en estado puro, y cada especie portadora de un cerebro la experimenta de forma distinta, conforme a las necesidades que la Selección Natural Con Mayúsculas fue poniendo en su camino.  Los tópicos usuales para una amena charla de medio día, si me preguntan.

Al salir, mi acompañante tuvo la gentileza de colocar en mis manos una bolsa cuyo contenido hizo crujir mis entrañas en ayuno; se trataba de tacos dorados rellenos de sesos.  Esto es lo yo llamo  Justicia Poética Con Mayúsculas, a falta de un término más claro —cuya existencia me atrevo en poner en duda.

Me quedé ponderando si había algún rastro de ratón en el sabor de los tacos, todo en aras de la Perfección de la Justicia.

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